sábado, 3 de diciembre de 2011

EL FOLKLORE POPULAR JABALQUINTEÑO


Comparsa de carnaval en la plaza del pueblo.


















Antonio García Sanz

La vida de los pueblos se dilata proporcionalmente al corazón de sus gentes; esas gentes trabajadoras que aún sin saberlo han ido sembrando grano a grano su cultura, en su escaso descanso, para que otros beban ahora los frutos de la cosecha de su tiempo y la presenten, orgullosos, a los demás como joya oculta y apreciada.
Doy las gracias de antemano a mis apreciadas vecinas vecinas: Paula, Pepa, Lucía, Angustias, Lola y especialmente a mi tía Paz y mi querida madre Mercedes que me cantaron tantas veces, entusiasmadas, poniendo a mi alcance gran parte de las letras de estas canciones populares que ahora ofrezco al lector. La mayoría de las coplillas de carnaval y de ruedas pasan de la excelsa memoria de mi amigo Francisco Escudero Soriano, al papel, gracias al amor que ambos compartimos por nuestro pueblo.

COPLILLAS DE ÉPOCA DE MELONARES.

En los pueblos que viven de la agricultura, como es el caso de Jabalquinto, muchos jornaleros pedían prestada al propietario un trozo de tierra para sembrar su melonar. Allí construían una “confortable” choza que hacía de hogar familiar mientras se desarrollaban las matas y crecían los frutos de su sudor. Después vendían los productos cosechados, en este y en otros pueblos vecinos, acarreándolos en cerones con bestias. Los niños y niñas entonaban alegres cancioncillas mientras paseaban por las calles del pueblo las sandías más hermosas, decoradas con dibujos realizados en la corteza con un objeto punzante: sol, estrellas, luna, escalera, números etc. Un canto de vela encendida, introducido en el corazón del fruto contribuía a la iluminación de los penumbrosos rincones del pueblo. Todavía recuerdo como se divertían, mi hermana Marípaz y sus amigas: Lucía Escudero, Lucía López, Estrella Sánchez, Concha Sánchez, Marí Patro Nofuentes, Pepi Martínez, Charo Ortega…

La que más sonaba:

Soy la farolera de la puerta del sol
cojo mi escalera y enciendo el farol
ya que está encendido me pongo a cantar
y siempre me sale la cuenta cabal.
Dos y dos son cuatro
cuatro y dos son seis
seis y dos son ocho
y ocho dieciséis
y ocho veinticuatro
y ocho treinta y dos
ánimas benditas
me arrodillo yo.

Otra decía así:

La calle ancha de san Fernando
tiene una fuente con doce caños
con doce caños de agua hermosa
para las niñas de Zaragoza
en Zaragoza lo que ha ocurrido
es que la calle ancha se ha caído
si se ha caído que la levanten
dinero tienen los estudiantes
los estudiantes no tienen nada
tan solo un plato para ensalada.

LAS COPLILLAS DE LAS RUEDAS

Ligadas a las fiestas religiosas de la Candelaria, San Antón y San Blas, que coinciden con la época de la poda del olivar, entre enero y febrero, los vecinos acarreaban con sus yuntas, haces de ramón, que iban apilando en las puertas de sus casas. Entrada la noche salían a la calle para encender la hoguera y vivir en torno a ella una fiesta vecinal y popular que los mozos y mozas aprovechaban para danzar en la rueda hasta altas horas de la madrugada. Esta situación era aprovechada en ocasiones por los mozos para acercarse a su moza e insinuarle sus amorosas intenciones.

La preferida de todos y todas:

Rio verde rio verde
rio de tantos colores
tantos como el rio tiene
así son todos mis amores.
Que salga la dama la dama a bailar
que salga la dama la de camelar
la de camelar la camelo yo
que salga la dama la dama soy yo.

Las gracietas de los mozos llegaban hasta este extremo:

“Esa que hay adentro échala afuera
porque tiene la pata de cantarera
dale con el “e” con el “e” con el hacha
dale con el “e” con el “e” que no se vaya”.

Bien conocida era esta copla que he podido ver en más de un cancionero popular:

Tiene la tarara un vestido blanco
que sólo se pone para el Jueves Santo.
La tarara si la tarara no
la tarara niña me la bailo yo.
Tiene la tarara unos pantalones
que de arriba a bajo todo son botones.
La tarara si…
Dice la tarara que va a ir de campo
ni tiene vestido ni zapatos blancos.
La tarara si…
Dice la tarara que se va a casar
no tiene vestido ni ramo de azahar.
La tarara si…
Dice la tarara que no tiene novio
debajo la cama tiene un san Antonio.
La tarara si...

Haciendo irónica alusión a los pretendientes:

Un Antonio me lo ha dicho
y otro me lo va a decir:
¡Jesús, con los dos antonios
lo que se acuerdan de mi!.

Esta copla se interpretaba para “tirar los tejos a las mozas”. Un pañuelo servía de medio para la ocasión:

Tiré tu pañuelo al rio
que será muy despreciado
recógelo de manera
por ser de tu bien amado ay, ay.
Así me lo pongo al lado
así a lo bandolero
así a lo sevillano
esta es la mujer que quiero ay, ay.
Que bonita está una parra
con los racimos colgando
más bonita está una niña
con catorce o quince años.
así me lo pongo…

COPLAS DE ENAMORADOS

Rondando alrededor de la lumbre y con semblante tímido, empujados discretamente por los más allegados, la nueva pareja terminaba en el centro, rodeada por todos, girando y girando sin parar mientras se entonaban cancioncillas como esta:

Esos dos que hay en medio
Que parejillos que son
Si la vista no me engaña
El novio y la novia son.

COPLAS DE CALABAZAS

Son coplillas cargadas de ironía de la moza para el mozo; se interpretaban cuando el mozo no era del agrado de la moza, aunque ateniéndonos a la letra parecen no dejar la puerta del todo cerrada a un posible entendimiento.

Eres alto y delgado como el hinojo
Y lo que tienes de alto tienes de flojo.

Con referencia al coeficiente intelectual de algunos:

Eres más tonto, más tonto
Eres más tonto que aquel,
Que llevó la burra al agua
Y la trajo sin beber.

Esta sin embargo trata el tema de la poca delicadeza de los mozos en el trato con las mozas:

Parecen los mozuelos con los abrigos
Burros aparejados que van a por higos.

Estas precisas y breves coplillas, interpretadas alternativamente por ellos y ellas, se mezclaban con el frescor de la madrugada ensalzándose en un debate musical que hacía las delicias de los concurrentes.

COPLAS DE CELOS

A veces surgían disputas entre mozas al compartir gusto por el mismo mozo. De este sentimiento insano nacían también bellas coplillas:

Estoy metida en un pozo
El agua hasta la cintura
Ella de pena se muere
Y yo con tanta frescura.

Esta es de fino ingenio:

Olé María tu novio
Me lo encontré en la carrera
Que venía de beber
Agua de” La Fuente Nueva”.

COPLAS DE LAVANDERAS

Hasta los primeros años de la década de los sesenta no llegó el agua potable hasta los hogares de Jabalquinto. Este preciado y escaso bien se compraba a los “aguaores” por cargas, medias cargas o cántaros sueltos. Los cántaros, recipiente de barro para transportar y reservar el agua, se depositaban en unos sencillos muebles, denominados “cantareras”, que situados en un lugar fresco de la casa, servían para saciar la sed de los que la habitaban. Lavar la ropa mediante cántaros de agua era demasiado caro y las mujeres se desplazaban a pie o en bestias hasta los pilares y fuentes, diseminadas en parajes relativamente cercanos a la localidad: Fuente Nueva, Ventosilla, Pilar Jardín, Palomarejo, etc. En el trayecto se entonaban irónicas y sencillas canciones. La muestra que se ofrece al lector servía para quejarse del mal estado en que se encontraba por entonces el ya desaparecido “Pilar de Ventosilla”, a unos dos kilómetros al sur de la localidad.

Jabalquinto ya no es Jabalquinto
Jabalquinto es la puerta del sol,
a Jabalquinto le falta un detalle
y ese detalle bien lo sabemos “tos”,
que le hagan un lavadero
“pa” que las mujeres vayan a lavar
y el pilar de Ventosilla lo dejen
que está hecho un puro fangal.
¡Ay que rebién”, ¡ay que atrocidad!
a Jabalquinto no le falta “na”.

COPLILLAS DE ACEITUNERAS

Existía en la antigüedad una fiesta, que aún se celebra, aunque de forma bien distinta, muy vinculada con la tradicional tarea agrícola de recogida de la aceituna. En ella participaban los aceituneros y aceituneras al terminar la campaña. Costeada por el propietario de las fincas de olivar se organizaba un ágape en el mismo lugar donde se producía el “remate”. En esta “Butifuera”, nombre que se le da a la fiesta, se entonaban ciertas cancioncillas de temas relacionados con la propia tarea. Aquí va una muestra:

De la uva sale el vino
de la aceituna el aceite
y de mi corazón sale, ¡ay!,
cariño para quererte.
Anda diciendo la gente
que nos queremos los dos
niégalo tu vida mía
que también lo niego yo.
Eres alta y buena moza
no te lo presumas tanto
que también las buenas mozas, ¡ay!,
se quedan pa vestir santos.
Eres más chica que un huevo
y ya te quieres casar
anda ve y dile a tu madre
que te enseñe a trabajar.

Esta otra, muy breve, la entonaban los aceituneros y aceituneras al regresar del “tajo” a sus casas por aquellos caminos de Dios, después de dar el jornal y con los capachos bien repletos de aceituna:

Aceituneros del pio pio,
¿Cuántos capachos habéis “cogío”?.
Capacho y medio
porque ha “llovío”.

COPLAS DE CARNAVAL

Ha decaído mucho esta fiesta callejera en nuestra localidad, pero en la antigüedad, cuando incluso llegó a estar prohibida, paradójicamente, los mozos y mozas se agrupaban en comparsas que alegraban y llenaban de colorido y vida, las calles del pueblo, con sus atuendos y coplas. Las coplillas, fantasiosas y atrevidas, ponían a prueba la imaginación de cuantos las escuchaban:

Las muchachas de Jabalquinto
están todas amarillas
de comer tocino añejo
y no probar la morcilla.
y nosotros le decimos
con muchísima razón:
el que no lo haya probado
aquí tiene la ocasión.

Esta es de muy buen gusto:

Quien quiera beber buen vino
que vaya “casa Bartolo”
que es el mejor que se bebe
en todito el territorio.
Nosotros lo hemos probado
y sabemos como es
por eso recomendamos
que vayan allí a por él.

Fue “Bartolo” un tabernero con fama de servir buen vino, al menos eso parece según lo que cantaban las comparsas en la puerta de la taberna, cuando se despedían después de tomar un trago, antes de seguir con el trajín callejero.

Otra más:

Ángel pintado tiene grandes bodegas
el que trae el vino a “Rajatelas”.
con alegría le vamos a decir
que nos eches un trago
que nos vamos ya de aquí.

Como bien podemos deducir, la comparsería, ni perdía el tiempo, ni pasaba sed. Bien parece, de igual modo, que cohabitaban en el pueblo por entonces un buen número de tabernas; en este caso la de “Rajatelas”, donde apagarían su pena y sed nocturna los hombres del pueblo, mientras Ángel Pintado hacía su agosto particular.

COPLAS DE FAENAS AGRÍCOLAS

Si es usted de Jabalquinto, querido lector, sobra la explicación. En el caso de que no lo sea, le conviene saber que estos parajes rurales, por la excelencia de sus tierras y la benevolencia de su clima hacían crecer “siembras” de extraordinaria vitalidad produciendo gran cantidad de grano. Hoy sin embargo se ven cubiertas de olivares como la práctica totalidad del término.
Los jóvenes jornaleros rivalizaban mientras segaban el grano; entre tanto el propietario con su irónica sonrisa parecía complacido.

Esta coplilla desvela la antesala del tiempo de la siega:

Porque en “las Rozas”,
en “los Carchales”,
y también en “el Chaparral”
se crían trigos tan resistentes
que a todos ellos hace sudar.
Los de las eras están preparados
y todo el pueblo en general
esperando que llegue junio
para poderlo recolectar.
¡Vaya un año hermoso que nos ha "mandao" Dios!.

COPLAS DEL ROSARIO DE LA AURORA

El rosario de la aurora se celebraba al alba y partía de las puertas del templo o Parroquia de la Encarnación recorriendo las principales calles de la localidad. Tomó gran auge con la llegada de los padres misioneros (Labastida y Sebastián) que vinieron al lugar para celebrar las misiones en los primeros años posteriores a la finalización de la Guerra Civil Española. Cantando el rosario, mayores y jóvenes recorrían las calles del pueblo. Al terminar la procesión los más bromistas aproximándose a las ventanas y balcones de los amigos y amigas ausentes, les entonaban canciones como la que sigue; ellos a su vez, les contestaban desde la cama aún no hartos de dormir y esquivando las bajas temperaturas:

Los que van al rosario
no tienen frío,
los que están en la cama,
están arrecíos.
¡Viva María, viva el rosario
y viva santo Dmingo
que lo ha fundado!.
Al revés te lo digo
pa que me entiendas
y si no te lo crees
sube y me tientas.
¡Viva María, viva el rosario
y viva santo Domingo
que lo ha fundado!.

COPLA A SAN ISIDRO LABRADOR

Como pueblo de agricultores, Jabalquinto dedica fiesta a su patrón, San Isidro Labrador. Por la mañana se celebra solemnemente la fiesta religiosa con una Eucaristía y la posterior bendición de los campos desde la lonja de la parroquia.
Después de la comida de hermandad, que tiene lugar en algún bar-restaurante de la localidad, procesionan las carrozas, que engalanadas y decoradas con motivos relativos a las tareas agrícolas, recorren las principales calles de la localidad mostrando al espectador el arte y el buen gusto que caracteriza a nuestros habitantes. San Isidro, cierra el cortejo, ante el cual los más devotos piden fervientemente en sus oraciones por la abundancia de las cosechas. Los mayores aún entonan coplillas al santo.

Labrador si tu quieres
frutos del campo
los tendrás abundantes
con el rosario.
¡Viva María,
viva el rosario,
y viva san Isidro
patrón del campo!.
Labrador si tu quieres
fruto en el campo
rézale a san Isidro
patrón del campo.
¡Viva María,
viva el rosario,
y viva san Isidro
patrón del campo!.

COPLAS DE ROGATIVAS

En distintas ocasiones, a lo largo de la dilatada historia de nuestro pueblo se ha tenido que solicitar el influjo del cielo pidiendo el beneficio de la lluvia mediante fervorosas rogativas. El día 5 de marzo de 1931, los jabalquinteños, habiendo agotado ya la reserva de súplicas y oraciones, hubieron de sacar procesionalmente a la venerada imagen de su patrón, Nuestro Padre Jesús Nazareno, para volver a pedir el agua que tanto necesitaban. Dos años llevaban los campos sin recibirla y las pírricas cosechas no eran suficientes para alimentar a las desoladas familias. La cofradía de Jesús Nazareno custodia un documento redactado por un jornalero jabalquinteño que vivió intensamente aquellas jornadas de incertidumbre. En este documento, donado por la familia a la cofradía se relata con detalle todo lo acontecido:
“… y durante el trayecto, se cantan por centenares de voces, cánticos de alabanza al Señor, pidiendo misericordia y las lluvias beneficiosas para tanto sembrado.
Ya casi agotados, viéndose lágrimas furtivas en el semblante de muchos hombres y madres de familia, que al paso de tan adorada imagen de Nuestro Padre Jesús le imploran con todo su corazón remedio para sus inocentes hijos, amenazados por el ya referido fantasma del hambre”.
Esta copla de rogativas, de autor anónimo,nterpretada por "centares de voces”, niños y niñas del colegio acompañados de sus maestrosde la localidad, según reza el texto del documento.

AJesús le estoy pidiendo
con unas voces muy grandes
que nos riegue nuestros campos
que nos morimos de hambre.
oh Nazareno:
pues tú que subes
haz de las nubes
agua brotar
porque sin ella pereceremos
y moriremos de hambre mortal.
A pedir nos enseñaste
el alimento diario
y a dárnoslo te obligaste
en la cima del calvario.
oh Nazareno:
pues tú que subes
haz de las nubes
agua brotar
porque sin ella pereceremos
y moriremos de hambre mortal.
eres padre de los pobres
consuelo del afligido
y te pedimos perdón
y que riegues nuestros trigos.

jueves, 25 de marzo de 2010

CUMBRE NEVADA

 

 El frío invierno del 2007, blanqueó calles, tejados y emblemáticos edificos de la localidad mientras la chiquillería, perpleja, andorreaba y modelaba muñecos de nieve de gustos diversos.

martes, 9 de marzo de 2010

FRAY LUIS DE CABRERA (1671-1734)

Antonio García Sanz



Ermita de San Sebastián (Granada). Antigua rábita musulmana, cerca del Palacio Alcázar Genil.
Reedificada por el V.H. Fray Luis de Cabrera hacia 1715. (Foto: Excmo. Ayuntamiento de Granada).

Uno de los varones ilustres que han nacido aquí es el V.H. Fray Luís de Cabrera, hijo de padres pobres y bien inclinados, de los que salió perfectamente instruido en el temor de Dios, fuerte en los trabajos y noble de condición. Su primer ejercicio fue del campo, y habiendo hecho involuntariamente una muerte, se refugió en el convento de la Victoria de Andújar, de donde pasó después a Málaga y tomando el hábito de la propia orden, vino otra vez a Andújar a seguir su noviciado, donde profesó el domingo 26 de diciembre de 1700.

Desde luego empezó a dar frutos de santidad y por su gran devoción al Santo Patriarca, “obtuvo la felicidad en el mismo Andújar de que se le apareciese, lo abrazara y consolase en cierta enfermedad que padecía”, diciéndole volvería a visitarle antes que muriese, según expresión de Fray Cristóbal Cañete, su director.

La obediencia lo destinó al colegio de Osuna en donde se hizo sumamente admirable por sus heroicas virtudes, distinguiéndole sus penitencias, el socorro de los pobres, y dirección de muchos que le buscaban deseosos de su eterna felicidad.

Sus confesiones ordinarias eran los domingos, miércoles y viernes de cada semana, y por expresión también del mismo director, “no se le encontró en estas suficiente materia para que recayese la absolución sacramental”.

En la penitencia fue rigidísimo, y tanto, que tratando de ella este último, dice que si su celda y coro pudieran hablar dirían las muchas veces que regó con su sangre uno y otro sitio. Su cama era una tabla, sin otro adorno que una estera y un leño; su vestido ordinario, y en todo conforme al primitivo rigor de la orden.

Con su asistencia a la iglesia y divinos oficios, edificaba, y su celo por el ornato y culto del Señor, incomparable.

Después de sus ejercicios se dedicaba a trabajar crucifijos y otras imágenes de piedra y madera de mucho gusto, haciéndose así mismo Santo, fabricando santos. De estos, los que se conocen de su mano son: El señor San José, San Miguel y San Blas, del altar de nuestra Señora de los Dolores, de su convento del mismo Osuna, la Virgen de la Victoria y San Francisco de Paula, que están en la puerta principal de éste, la de San Juan de Dios, que está en el suyo, la de Nuestra Señora de la Caridad, en el pósito, y un Jesús Nazareno de la parroquia de Pedrera, sin otros que están en gran veneración. Su habilidad en esta parte y en la del pincel, era de un mérito especial, haciéndose tanto más rara por su delicadeza, que por la falta de principios que había tenido en ésta profesión, sucediendo lo mismo en la extensión de su doctrina, sin haber curado.

En sus ejercicios espirituales fue muy perseguido de Satanás, por quien en cierta ocasión que estaba haciendo el vía crucis, le tiró de una pared a otra del claustro, y arrebatándole en alto, lo arrojó por una ventana del patio del convento, levantándose el venerable, sin sentimiento ni la menor lesión.


Interior de la Ermita de San Sebastián (Granada). (Foto: Excmo. Ayuntamiento de Granada).


Reedificó la capilla de San Sebastián en la puerta de Granada, e instituyó la Cofradía del Vía crucis en el mismo Osuna, la propagó después en dicho Pedrera e hizo grandes conversiones, declarando contra el vicio en muchas ocasiones con estas voces: ¡Oh mundo, mundo, si conocieras a quien ofendes, haciéndole arrojar, sin consideración, cuajarones de sangre por la boca!.

Fue amante de los pobres y en su última enfermedad le volvió a visitar su Santo Patriarca, como se lo había ofrecido, dándole por su mano, el Santísimo Viático. Aunque llegó su muerte, quedó flexible y su memoria eternizada por sus hechos y prodigios, que están en la mayor parte autenticados.

Se ofreció por esclavo de la Santísima Virgen con el título de Dolores, firmando cédula con sangre de sus venas.

Se dice de una niña a quien llamaba ahijada, que preguntándole por su padrino a pocos días muerto, respondió: que era santo y estaba en el cielo; siendo aquella de tan corta edad que aún todavía no hablaba, ni volvió a hacerlo hasta su tiempo; también que a Francisco Moreno, le curó una mano desahuciada de médicos; y a D. Alonso González de un gran dolor que sufría; lo mismo a fray Juan de Monroy y otros baldados e incurables, así en vida como en muerte. Esta se verificó el día que señala la inscripción de su sepulcro que se halla colocada a la puerta de la sacristía de su colegio de Osuna, la que copiada es como sigue: “Aquí yace el V.H.F. Luís de Cabrera, religioso lego del orden de los Mínimos, natural de la villa de Jabalquinto Reino de Jaén, hijo de esta provincia de Granada, varón absorto en el amor divino y consuelo de los afligidos, raro en las virtudes de obediencia, humildad, penitencia y abstinencia, favorecido con singulares raptos e ilustraciones, murió en el Señor (pío creditur) en este colegio de la Victoria de Osuna en 23 de Mayo de 1734, de edad de 63 años y 35 de religión. Se erigió este mausoleo a piadosa devoción de N.M.R.VoF. Francisco Javier Higueras lector jubilado y calificador del Sto. Oficio Provincial de los Mínimos en la Provincia de Granada. Año de 1742”.

Nació este venerable en 1671 y fueron sus padres Fernando Cabrera y María Gallego, estuvo casado y de su matrimonio tuvo dos hijos que murieron antes de tomar aquel su estado religioso.


- “Memoria Histórica sobre Javalquinto Reino de Jaén. Por el Benemérito de la Patria Dn Mateo Francisco de Rivas natural de ella. Corregida por el mismo. Año de1816”. Artículo 4º, páginas 67, 68 y 69.

miércoles, 6 de enero de 2010

ESTUDIO PLUVIOMÉTRICO

Antonio García Sanz.




Jabalquinto tiene una extensión territorial de 72,03 Kilómetros cuadrados y en el censo actual, están inscritos 2.700 habitantes. Distribuida por criterios de ocupación podemos clasificar a la población de la siguiente forma:




POBLACIÓN ACTIVA------------ 950 HABITANTES------------ 35,19 %





POBLACIÓN NO ACTIVA-------- 537 HABITANTES------------19,89 %





POBLACIÓN OCUPADA---------- 863 HABITANTES------------31,96 %





EN SITUACIÓN DE PARO ------- 350 HABITANTES------------12,96 %





La densidad de población es de 37 habitantes por kilómetro cuadrado. Esta densidad es muy inferior a la media nacional (74 habitantes por kilómetro cuadrado) y a la de la comunidad autónoma andaluza (73,4 habitantes por kilómetro cuadrado).

De los 2.700 habitantes censados, 1.345, son hombres y 1.355, mujeres. El número de mujeres sobrepasa al número de hombres en las edades comprendidas entre los 25 y 29 años. El caso contrario se da entre los 75 y 79 años de edad.

La proporción es la siguiente:

- Jóvenes (0-14 años)- 22,40 %.
- Adultos (15- 64 años)- 63,50%.
- Ancianos – 14,10%.

Analizando los datos, la capacidad de trabajo es muy alta, porque el porcentaje de adultos sobrepasa al de ancianos y jóvenes. Consecuentemente hay una gran demanda de puestos de trabajo, no satisfecha, por el carácter temporal agrícola de los puestos que se ofrecen. Existe, por tanto, abundante emigración hacia las zonas costeras de la península mayoritariamente, a Castilla la Mancha, y a Francia, en porcentajes sensiblemente inferiores. Las consecuencias derivadas de tal situación provocan un importante paro estacional al no necesitarse mano de obra nada más que en algunos meses del año, principalmente entre los meses de Diciembre y Marzo; Una economía familiar dependiente de la climatología y un notorio fracaso escolar de los individuos en periodo educativo.

Jabalquinto se encuentra situado en la cima de un cerro que en su tiempo se llamó Geval Quantix, Monte de Quinto, según la teoría del profesor D. José Cruz Utrera, situado a una altitud de 481 metros con respecto al nivel del mar. El núcleo de población se halla a 38 grados, 1 minuto, 10 segundos de latitud norte y a 12 grados, 43 minutos y 20 segundos de latitud oeste. Con respecto a España, se sitúa al sur, y en Andalucía en su parte noreste. Surge en plena depresión del Guadalquivir como consecuencia del empuje alpino.

El estado del tiempo condiciona la actividad agrícola de sus habitantes e influye económicamente en las familias, ya que un adelanto o retraso en los cambios de estado atmosférico, puede dar lugar a pérdidas en las cosechas.

En su suelo predominan las calizas y el cultivo principal es el de olivar. También se cultivan: Algodón y cereal. Algunos habitantes disponen de huertos familiares, en terrenos propios, próximos a la localidad. En su época fueron importantes los melonares que hoy son muy poco frecuentes.

La lluvia, por tanto, condiciona sobremanera, la actividad de los jabalquinteños y jabalquinteñas. Por ello recabé y contrasté información sobre las precipitaciones de lluvia en el lugar, que hoy hago públicas.

Agradezco al Instituto Nacional de Meteorología, su disponibilidad para facilitarme algunos datos. También a los funcionarios de la ya desaparecida Cámara Agraria Local: D. Aurelio de Dios Vilches y D. Florentino Lérida Ruiz; y muy especialmente a D. Antonio García García y D. Tomás Sánchez Martínez; sin todos ellos jamás hubiera podido presentar este trabajo que sólo pretende saciar la curiosidad de todos aquellos que tanto dependemos de este necesario y escaso bien para nuestra subsistencia.


REGISTRO PLUVIOMÉTRICO (1951-2022)





































domingo, 29 de noviembre de 2009

SÍNTESIS HISTÓRICA


Antonio García Sanz.


1. SU HISTORIA
2. SU ESCUDO
3. SU NOMBRE
4. SUS HABITANTES
5. SUS MONUMENTOS
6. SUS PLATOS TÍPICOS
7. SU ARTESANÍA
8. SUS FIESTAS


SU HISTORIA

En principio Jabalquinto fue una torre musulmana cuyo objetivo primordial atendía a una doble finalidad: controlar y defender el vado del Gualdalquivir.
El cinco de noviembre de 1009 tuvo lugar dentro de lo que es hoy el término rural de Jabalquinto, la batalla de Quantix, relatada en la famosa crónica del condestable Lucas de Iranzo. El conde don Sancho, haciendo prodigios de valor, venció al caudillo Almadí, quedando en el campo de batalla, según el cronista unos 20.000 muertos. Probablemente la cifra no sería real puesto que para dar importancia a los hechos, el autor la debió aumentar conscientemente.
Los cristianos se instalaron en la zona y construyeron un castillo que en la actualidad no existe.
Según el historiador local Mateo Francisco de Rivas y Soriano, al tiempo de la fundación de Jabalquinto, existían dos poblados musulmanes: Estiviel y Ventosilla, cuya población acabaría desapareciendo, coincidiendo con el final del reinado de Alfonso XI. Posteriormente se realizó una nueva puebla que se debió a Día Sánchez de Biedma (1347).
A principios del siglo XVI apenas vivían en Jabalquinto 30 familias. En el siglo siguiente el número de familias aumentó a unas 150. Alcanzó su punto álgido en los primeros años del siglo XVII con aproximadamente 300 familias, no dejando de perder población a lo largo de la segunda mitad del mismo siglo.
Los años cuarenta, cincuenta y ochenta del siglo XVII fueron de una gran mortandad en el pueblo disminuyendo el número de sus habitantes.
El primer paso en la constitución del señorío de Jabalquinto, lo dio Día Sánchez de Benavides en 1406 al otorgar su testamento el cual cedía los bienes de su mayorazgo a su hijo primogénito, Men Rodríguez de Benavides, dejando los bienes libres (Jabalquinto, Espeluy, Estiviel, Ventosilla y Roda de Mengibar) a sus otros dos hijos, Gómez y Manuel. Siete años más tarde modificó el testamento, al entregar a Gómez los lugares de Mota y Valdematilla, con lo cual, Manuel, el hijo tercero, podría pretender formar un patrimonio independiente a partir de los bienes libres sobredichos.
La última marquesa de Jabalquinto fue María Josefa Alfonso Pimentel que detentó el señorío gran número de años (1763- 1834). Había casado con el noveno duque de Osuna, por lo que, tras este último año, las posesiones de Benavente pasaron a su primogénito; sin embargo, el marquesado de Jabalquinto se adquibrió al hijo segundo, Pedro Alcántara, que recibió los títulos de principe de Anglona y marqués de Jabalquinto.

SU ESCUDO

Cuartelado en cruz y coronado de corona real cerrada. Un castillo de oro sobre campo de gules, barras de gules y oro, tres ondas de azur sobre plata y caudillo árabe encadenado forman el escudo de la villa de Jabalquinto.


SU NOMBRE

Procede del Árabe y del Latín. Se trata de una palabra compuesta. La primera “Jabal” procede del árabe y significa monte y la segunda “Quantix” es el genitivo latino del nombre propio Quinto. Por tanto el nombre originario sería Jabalquantix cuyo significado es “Monte de Quinto”. Reforzaremos esta teoría con el significado de “Monte de Tariq” o “Gibraltar”.

SUS HABITANTES

El número de habitantes que en la actualidad figuran en el padrón de habitantes es de 2750. El gentilicio: Jabalquinteños y su superficie 73 kilómetros cuadrados.

SUS MONUMENTOS

La ermita

La Ermita de nuestra Señora de las Mercedes y san Juan Bautista fue construida por orden de la Sra. Marquesa Doña Catalina de Rojas y Sandoval en el año de mil seiscientos treinta y cinco. Este pequeño edificio religioso de estilo conventual, está situado extramuros de la antigua villa. Hoy, esta Ermita se encuentra desacralizada y acondicionada para vivienda, aunque no habitada. Su fábrica, de sillar, presenta una planta rectangular y un tejado construido a dos aguas. En el centro superior de la fachada, la espadaña, muy sencilla, conteniendo un solo vano y un frontón rectangular.

El palacio

El palacio de los Benavides fue construido entre los siglos XVI y XVII dentro del castillo o fortaleza medieval. En el siglo XIX se acometieron algunas obras que no afectaron a la totalidad del edificio. Fueron modificados los vanos y el balcón, así como el portalón de la entrada. La planta de este noble edificio es de forma rectangular. La parte posterior estaba ocupada por un jardín con su huerto. Recientemente restaurado, se ha convertido posiblemente, en uno de los más amplios y bellos ayuntamientos de Andalucía.

La iglesia de la Encarnación.

Este templo parroquial es de unas dimensiones no muy exageradas. Se pueden distinguir dos fábricas y dos momentos constructivos distantes en el tiempo. La primera de 1577 y la segunda de 1866.
La portada, enmarcada por dos grandes contrafuertes, está compuesta de un gran arco trasdosado, de medio punto, con clave resaltada, que lleva la inscripción: “Dedicatio conceptionis”. El arco queda flanqueado por dos columnas corintias acanaladas y en su mitad inferior bastones alternantes. Las columnas reposan sobre grandes basamentos; sobre ellas corre un entablamento con friso liso y jarroncitos sobre pedestales a los lados.
La portada la engalana un gran medallón de María Madre, sedente, con Jesús en su regazo.
Por su estilo, recuerda diseños de la escuela de Andrés de Vandelvira.


SUS PLATOS TÍPICOS

Como en toda la provincia y en Andalucía, los jabalquinteños han sabido a lo largo de la historia y aún saben comer como nadie, gracias a los productos y a la imaginación de quienes los tratan y elaboran. Podríamos enumerar un sin fin de platos que aún se siguen cocinando en los fogones de las cocinas jabalquinteñas. Mencionemos sólo los de más tradición culinaria:

- Andrajos o guiñapos
- Borrachuelos
- Huevos moles
- Tortillas de harina
- Magdalenas caseras

ARTESANÍA

Desgraciadamente no quedan vestigios de la labor artesana de nuestros antepasados.
Un par de personas mayores aún elaboran algunos objetos de esparto, por encargo, relacionados fundamentalmente con la agricultura, aunque en realidad ya no se utilizan: capachas, cestas, zapatillas…

PRINCIPALES FIESTAS

Las nuevas formas de convivencia han dado lugar en Jabalquinto como en la mayoría de los pueblos a que muchas fiestas que favorecían la relación íntervecinal hayan ido desapareciendo. Jabalquinto es un pueblo que siempre se ha distinguido por su alegría, por su buena acogida y por la participación ciudadana en los eventos más importantes.
Aún podemos ver al llegar los primeros calores del verano a algunas viejecitas tomando el fresco a la puerta de su casa, pero no podemos disfrutar ya aquellas carreras de caballos en el lugar del llano. Pocas son también las lumbres de San Antón, San Blas o la Candelaria que iluminan y calientan a calles y vecinos del pueblo. Tampoco los mozos y mozas juegan a la rueda como antaño.
La Semana Santa jabalquinteña, sin embargo, no ha dejado de crecer, aunque conserva, afortunadamente, sus señas de identidad : Pregones litúrgicos de Viernes Santo, Saetas desde los balcones y procesiones, plenas de sentir y devoción.
Oficialmente contamos en el pueblo con tres fiestas o eventos populares más o menos organizados desde las instituciones, junto a otras fiestas, menos señaladas, diseminadas a lo largo del calendario anual:

- Fiesta en honor de Ntro. Padre Jesús Nazareno. 26 de Julio.
- Romería de San Isidro. 15 de Mayo.
- Fiesta del Emigrante. Sin fecha fija en el mes de Noviembre.



BIOGRAFÍA:


- “Jabalquinto una pausa en la historia”. S.P. La realidad socio escolar en Jabalquinto.1992. Ceip Ntro. Padre Jesús.
- “Historia del Señorío y villa de Jabalquinto”. Pedro A. Porras Arboledas. 1993. Exma. Diputación Provincial de Jaén y auspiciada su edición por el Exmo. Ayuntamiento de Jabalquinto.
- “Memoria histórica sobre la villa de Jabalquinto, reino de Jaén”. Recogida por el mismo. Mateo Francisco de Rivas y Soriano. 1816. Manuscrito.
- Profesor, Ruiz Caliente. Diario Jaén

sábado, 30 de mayo de 2009

LA ERMITA DE LA CARRERA


Antonio García Sanz.



La Ermita de Ntra. Sra. de las Mercedes y San Juan Bautista, es conocida popularmente como “La Ermita de la Carrera” por haber sido construida en este enclave, antiguo paseo público (Carrer) de la localidad.

Fue construida por orden de la Sra. marquesa Dña. Catalina de Rojas y Sandoval, esposa de Manuel de Benavides III, nieta del Marqués de Denia y sobrina del que fuera obispo de Jaén y Arzobispo de Toledo, D. Baltasar Moscoso y Sandoval (1589-1665).

Este sencillo edificio religioso, hoy, en un estado de conservación deficiente, “fue bendecido por el licenciado D. Francisco de la Fuente y Bergara, prior de La Encarnación, el cinco de julio de 1637, en virtud de facultad concedida por D. Baltasar Moscoso y Sandoval” que en este tiempo confió las obras de la Catedral de Jaén al arquitecto Juan de Aranda y Salazar, de Castillo de Locubí. El citado prior, nombró mayordomo de la fábrica de la Ermita a Diego de la Guardia, vecino de la villa, el 29 de noviembre del mismo año.

“En 1722 se le añadió media naranja para la devota imagen de Ntra. Sra. de las Mercedes, remitida al efecto por D. Antonio Alfonso Pimentel, XI Conde de Benavente, y en el de 1779 un camarín, adonde se trasladó desde la parroquia la divina y milagrosa efigie de Jesús Nazareno, estándolo en el cuerpo o nave de la misma, la de San Antonio Abad, San Juan Bautista y San Marcos, traído éste de su ermita, a quienes entre año se hacen fiestas y rogaciones públicas, con lo que está siempre el santuario muy concurrido”.

De los bienes de la Ermita se conserva un inventario fechado el 17 de noviembre de 1796, encontrado en el archivo parroquial de la Encarnación en el año 1989. En él se enumeran todas las imágenes mencionadas por Mateo Francisco de Rivas y Soriano en su conocida “Memoria Histórica sobre Jabalquinto Reino de Jaén”, de cuyo texto se ha extraído el párrafo anterior.

En el inventario se puede leer también lo siguiente: “Se trajo la corona nueva de Nuestro Padre Jesús, con sus adornos y sus tres potencias, que pesa diez y siete onzas y media. La ha costeado Fernando Troyano por devoción y ofrenda que tenía hecha, habiendo fundido y aprovechándose para ello la corona vieja, cuya plata era tan inferior, que sólo le pagaron 12 reales. Se hizo con mi intervención”; manuscribe el que fuera entonces prior, Dr. D. Francisco Jerónimo Retana.

Este templo se vio gravemente afectado por el famoso terremoto de Lisboa ocurrido a las 9h y 20´ del día de “Todos los Santos” de 1755, que “ocasionó el hundimiento de su techo y de su suelo" por lo que sería devuelta al templo la imagen de Ntro. Padre Jesús, donde permanece en la actualidad como patrón de todos los jabalquinteños. El Mº. D. Felipe de Molina y Cabrera, 24º prior, natural de Baeza, fallecido en Jabalquinto el 25 de febrero de 1803 y enterrado en la iglesia parroquial de esta villa, hubo de acometer las necesarias obras de rehabilitación del templo.

En su interior se dio cristiana sepultura, en lugar distinguido, a los sacerdotes D. Blas de Ávila y D. Juan Ramón Conejero en 1814 y 1829, según se puede leer en el documento del archivo parroquial: “Serie cronológica de los Priores de la Iglesia Parroquial de Jabalquinto desde la creación de su curato en Beneficio. 1665-1955”.

Esta ermita, de reducidas proporciones, situada extramuros de la antigua villa, está rodeada de una cerca de piedra de unos tres metros de altura, construida en 1820, siendo párroco D. Francisco Hernández y Villa Sansón.

Siguiendo al profesor Ruiz Calvente en su artículo publicado en “Diario Jaén”, esta ermita es de estilo conventual, propio de la época, y presenta una fábrica de planta rectangular con el tejado construido a dos aguas.
Los estilos conventuales incluían frecuentemente un atrio frente a la puerta de entrada al templo y una cruz de piedra en las inmediaciones. Es bastante probable que “La Cruz de la Carrera”, retirada desafortunadamente de este entorno en la década de los setenta, formara parte de este conjunto artístico religioso.

La fachada se compone de una puerta con arco de medio punto, incluyendo una clave en forma de trapecio que resalta sobre el arco.

Alberga una pequeña cornisa sobre la que se centra un óculo y a ambos lados de este, destacan un par de piezas de sillar de forma rectangular.

En el centro superior de la fachada, una sencilla espadaña de un solo vano de medio punto y un frontón triangular.

En la actualidad se encuentra desacralizada y acondicionada como vivienda, aunque no habitada.

De no actuar de inmediato sobre este emblemático edificio, centinela secular de gentes, ríos, pueblos y caminos, perderemos sin sentido ni razón una buena parte de nuestras señas de identidad.


BIBLIOGRAFÍA:


1) Memoria Histórica sobre Jabalquinto Reino de Jaén. Mateo Francisco de Rivas y Soriano. 1816.
2) Archivo Parroquial de Jabalquinto.(APJ). Documentos varios.
3) Diario Jaén. Ruiz Calvente.

jueves, 2 de abril de 2009

NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO


Antonio García Sanz.

Introducción

Hace tiempo que sentía la necesidad de llenar el vacío histórico de la sagrada y venerada imagen de Jesús Nazareno. Desde entonces vengo recopilando datos de distintos archivos y también, de muchas personas amigas que me han ayudado en tal propósito. Pretendo, ante todo, que cada jabalquinteño, donde quiera que esté, pueda decir algo más que: ¡Qué hermoso es!.

En honor a la verdad y a pesar de todo, no son demasiado abundantes las referencias localizadas pero si suficientes para atreverme a iniciar lo que un día me propusiera.

La imagen
En una pequeña capilla de la parroquia de Ntra. Sra. de la Encarnación de nuestra localidad se erige, majestuosa, la bella imagen del Hijo de Dios cargando la pesada cruz sobre su hombro. Su rostro, transido de dolor, muestra la generosidad, la entrega y el amor a la humanidad entera puesto de manifiesto en la Pasión. Sus manos, que sostienen el madero, parecen regalar el abrazo a todos cuantos, afligidos, se acercan a Él en busca de consuelo. Una sencilla túnica, hasta los pies, deja entrever el duro y lento caminar hacia el calvario.

Se trata de una talla completa realizada en madera, de vestir, brazos articulados y cabellera al natural que a lo largo de su historia ha sufrido por diversas causas varios procesos de restauración pero que a pesar de ello sigue conservando los rasgos característicos que nos autorizan a decir que es el nuestro, el de siempre.
Desgraciadamente se desconoce el autor; sin embargo y a la luz de su análisis artístico, bien podría tratarse de un trabajo procedente del taller de los hermanos Mora (Escuela Granadina del siglo XVII), o tal vez de alguno de sus discípulos. (Comisión de arte del obispado de Jaén). Recientemente, en un artículo publicado en la revista “Arte sacro”, Fray Juan Dobado Fernández, lo vincula a Alonso de Mena, también de la Escuela Granadina.

Su historia

No conocemos el motivo, ni tampoco la fecha concreta en que Nuestro Padre Jesús Nazareno llegó a nuestro pueblo. Sin embargo se sabe que en principio se veneró en “la parroquia de la Concepción, hoy de la Encarnación y en otro tiempo de Santa María”.(Atlante español. Bernardo Espinalt.) De ahí y posiblemente por el capricho de algún marqués o marquesa fue trasladado hasta la Ermita de Ntra. Sra. de las Mercedes y San Juan Bautista, justificándose así que durante algún tiempo se la conociera también como: “La Ermita de Jesús”.

Mateo Francisco de Rivas y Soriano, historiador local, a propósito de ello, escribió en 1.797: “En 1.779 se construyó un camarín adonde se trasladó desde la parroquia la divina y milagrosa efigie de Jesús Nazareno”.

De los bienes de dicha Ermita se conserva un inventario, sin fechar, del cual reproducimos a continuación sólo lo referente al asunto que nos ocupa.


"Inventario de los bienes de la cofradía de Jesús Nazareno, ropa de vestir de la sagrada imagen".

411.- Una corona de plata de lujo de Jesús Nazareno, con piedra y adornos de lo mismo que pesa ocho onzas menos cuarta.

412.- Una media cruz que le sirve en el nicho.

413.- Una cruz grande con su tornillo que sirve a Jesús en las andas.

414.- Unas andas con cuatro estantes y sus tornillos correspondientes.

415.- Una mesa de pino para poner al santo en las andas.

416.- Un estandarte morado, con su lámina, astil de madera y cruz de lo mismo, que guardan los hermanos que tiene la hermandad, casa del hermano mayor, con la cera correspondiente.

417.- Dos túnicas blancas de lienzo delgado con sus encajes.

418.- Una túnica de terciopelo morado, guarnecida de oro falso, con cordones de oro falso; vieja.

419.- Otra túnica de terciopelo morado, nueva, guarnecida de oro falso, formado en lunas, aplomado con cordones y anoncillo de oro fino.

420.- Una cabellera nueva.

421.- Otra cabellera puesta.

422.- Un cirineo de hierro para la cruz en las andas.

423.- Una imagen de Jesús Nazareno de cuerpo entero, de vestir, que se halla en el camarín.


“El 17 de noviembre de 1.796 se trajo la corona nueva de Ntro. Padre Jesús con adornos y tres potencias, toda fina que pesa diez y siete onzas y media. La ha costeado Fernando Troyano por devoción y ofrenda que tenía hecha; habiendo fundido y aprovechándose para ello la corona vieja cuya plata era tan inferior que sólo le pagaron doce reales. Se hizo todo con mi intervención”, redacta el cura ecónomo Dr. D. Francisco Jerónimo Retana, 25º prior de esta villa. Este templo se vio gravemente afectado por el famoso terremoto de fines del XVIII que hundió su techo y su suelo por lo cual la milagrosa imagen de Ntro. Padre Jesús fue devuelta a la parroquia, donde permanece en la actualidad. No se tienen noticias de que la imagen se viera afectada en el derrumbamiento. Muy posiblemente al encontrarse alojada dentro del Camarín, construido apenas unos años antes, no sufriera desperfecto alguno.

Desconocemos desde cuando, “Jesús”, como todos le llamamos con cariño, es el patrón de todos los jabalquinteños; sin embargo disponemos de algunos datos indicativos del fervor que el pueblo le ha profesado desde siempre.

El traslado a la ermita y la consecuente afluencia de fieles que según Mateo Francisco de Rivas y Soriano se observa a partir de esa fecha parece avalar la teoría de que para los jabalquinteños se trataba de mucho más que una devota imagen.

Algunos hemos oído hablar y otros han vivido a su lado momentos dignos de ser mencionados para su conocimiento. Por ello me atrevo a reproducir un manuscrito de un jabalquinteño que vivió la siguiente experiencia, si bien por deseo expreso de la familia que gentilmente lo facilitó, no mencionaremos su nombre pero sí nuestro profundo agradecimiento.

Rogativas

Jabalquinto día 5 de marzo de 1.931

“En muchos pueblos andaluces, se ha pedido clemencia al cielo mediante fervorosas rogativas, sacando procesionalmente las imágenes a fin de lograr que termine esta pertinaz sequía que les aterra con el fantasma del hambre; teniendo en paro forzoso a tantos padres de familia, y en perspectiva, la pérdida de una segunda cosecha que con seguridad vendría a ser, tal calamidad, el broche de una verdadera catástrofe.

Jabalquinto, como pueblo andaluz participa también de tan temida amenaza, y como pueblo católico y creyente en la omnipotencia divina; en estos momentos de tribulación llama en auxilio a su amantísimo Padre, a su Padre Jesús Nazareno con esas fe viva y esa esperanza tan grande con que todo hijo sabe pedir, llamando a la bondad de su padre remedio para sus males.

Hace meses que los campos no han recibido el influjo beneficioso de la lluvia. Los obreros se encuentran parados. Las siembras amenazan con secarse y la segunda cosecha se ve próxima a perderse por completo.

El pueblo, poseído del más doloroso espanto. Pero es un pueblo cristiano y como tal, amantísimo de la sagrada imagen de Jesús Nazareno; cuyos habitantes todos se llenan de gozo al llamarle Nuestro Padre Jesús; y a El impetran el auxilio de la divina gracia en estos momentos de dolor, organizando una procesión de rogativas el pasado día cinco, sacando la sagrada imagen en cuya procesión, la Iglesia y autoridades locales se ven seguidas del pueblo en masa, con sus cuatro escuelas nacionales, con más de trescientos niños y niñas al lado de sus profesores y cofradía existente, recorriendo las afueras del pueblo, llamadas el llano y las erillas, recogiéndose en el templo ya bien entrada la noche, cuando había salido del mismo a las cuatro y media de la tarde.

Durante el trayecto, se cantan por centenares de voces, cánticos de alabanza al Señor, pidiendo misericordia y las lluvias beneficiosas para tanto sembrado.

Ya casi agotados, viéndose lágrimas furtivas en el semblante de muchos hombres y madres de familia, que al paso de tan adorada imagen de Nuestro Padre Jesús le imploran con todo su corazón remedio para sus inocentes hijos, amenazados por el ya referido fantasma del hambre.

Han pasado algunas horas, y esa misma noche del día cinco, a las dos de la madrugada empezó a llover, terminando la pertinaz sequía, sostenida por tantos meses, trayendo el júbilo a todos los corazones.

A esta hora intespectiva, notáronlo algunas personas trasnochadoras que seguidamente se decidieron a pedir el permiso a nuestro párroco, don Genaro Medina para voltear las campanas de la parroquia, y el pueblo al oírlas se lanza a la calle para acudir al templo, que se llena por completo de personal en alabanza a Dios y dando entusiastas vivas a Nuestro Padre Jesús.

Por todas las calles, hombres, mujeres y niños, todos llenos de júbilo por la lluvia que ya riega los campos, se dirigen a la iglesia entre las dos y tres de la madrugada, registrándose escenas de sincera veneración y verdadero cariño popular hacia Jesús. Y allí permanece el pueblo hasta las seis de la mañana en que se celebra una solemne fiesta en acción de gracias precedida de gran número de confesiones, dándose la comunión por nuestro párroco que pronunció una sentida y fervorosa súplica a Nuestro Padre Jesús pidiéndole que siempre conceda a este pueblo remedio en sus aflicciones.

Ya entrado el día que parecía algo despejado, muchos labradores salieron al campo para el trabajo, pero sólo sirvió tal salida para que por todo el término rural de Jabalquinto se oyeran los vivas a Jesús, que proferían dichos trabajadores unos a otros. Al ver que la lluvia arreciaba retornaron al pueblo, entrando todos mojados hasta más no poder, pero con el mayor entusiasmo.”

La cofradía

De los antecedentes históricos de la cofradía, se poseen algunos datos bastantes interesantes, a mi parecer, que conviene destacar en este apartado:
“En 1.773, habían fundadas por la piedad de los fieles tres hermandades sin aprobación y en uso, las cuales son las de Jesús Nazareno, Soledad de María Santísima y San Juan Evangelista, que observan el propio gobierno de otras” que si estaban aprobadas por la autoridad eclesiástica. "Y sacan la primera procesión del Viernes Santo por la mañana, la segunda la de la tarde y la tercera la del Domingo de Pascua de Resurrección, habiendo sacado también la suya la de la Veracruz el jueves de antemano.”
En 1.777 pleitean las cofradías de la Veracruz y la de Jesús Nazareno por sacar la procesión del Resucitado.

El veintitrés de marzo del mismo año, se celebra concordia entre dichas cofradías en relación con el derecho de sacar la mencionada procesión, sobre lo cual habían mantenido diferencias en los últimos años.

Se le dio salida a este conflicto sacando la procesión ambas cofradías en años alternos.

De esta fecha a nuestros días no poseemos, de momento, datos de importancia, aunque es conveniente mencionar que el día veinticuatro de julio de 1.995 fueron aprobados los estatutos de la actual cofradía por el obispo de la diócesis D. Santiago García Aracil.

Liturgia

Conocidos son por todos los jabalquinteños y por muchos vecinos de los pueblos de la comarca, los tradicionales pregones litúrgicos que teniendo como referente las imágenes de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores se celebran años tras año, desde hace más de tres siglos, en el templo de la Encarnación de nuestra localidad, en la madrugada de Viernes Santo.

Se trata de varios romances, redondillas y silvas que incluyen en el texto el relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Es más que probable que se comenzaran a interpretar en el siglo XVII, ya que son de los de tipo “Artístico”, compuestos a mediados de este siglo.

En este acto litúrgico se intercala el tradicional “Sermón de la Madrugada”, hace siglos conocido también como “Sermón de Tercia”, del cual se escribió hace dos siglos lo siguiente: “Las gentes están separadas, y los hombres cuando hay sermón se sientan los unos en bancos y los otros, que son los más, en los extremos recogidos de sus capas para estar algo elevados”.

Mención especial merece el pregón de “El Paso” que interpretándose y escenificándose a las puertas del templo, hacia el mediodía , es seguido año tras año por cientos de devotos y curiosos que vienen de muchos lugares..

María Santísima se arrodilla, se acerca, abraza y despide a su Hijo antes de su Crucifixión.

Jesús clava su mirada amorosa en su afligida Madre y en sus hermanos mientras bendice a todos y se retira para dar fin a su Pasión.

La fiesta en honor de nuestro patrón se celebra en la actualidad el día veintiséis de julio, con su fiesta religiosa por la mañana y la procesión al caer la tarde, aunque hace ahora medio siglo, se celebraba a finales del mes de mayo. Parece ser que el cambio de fecha se verificó para que pudieran participar y disfrutar de ella, los jornaleros, que por aquella época del año segaban, acarreaban, sacaban y almacenaban el grano en los graneros.

Anecdotario

Según se ha podido escuchar de labios de nuestros antepasados, en una ocasión llegaron al pueblo, en las postrimerías del siglo XIX, unos tratantes de ganado que después de haber visitado el templo y orado ante los pies del Nazareno, pretendieron cambiar la imagen por otra de parecidas características.

La voz se corrió entre el vecindario que acudió aturdido al lugar invitándolos gentilmente a abandonar cuanto antes la localidad, no sin antes recordarles la conveniencia de no volver jamás.

PREGONES LITÚRGICOS DE JABALQUINTO

Existen en Jabalquinto desde tiempo inmemorial, unos pregones que se interpretan en Semana Santa y que bien merecen, al menos, ser escuchados en alguna ocasión.

De su origen habla con autoridad Dª Encarnación Sánchez García en su obra: “Los Pregones y el Paso de Jabalquinto: de las pasiones medievales al teatro del siglo de oro”.

Se trata de varios romances, redondillas y silvas que incluyen en su texto, el relato de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

Se cree que se cantaron por vez primera en el siglo XVII.
Por la importancia que tienen, hagamos mención al contenido de estos.

Primer pregón de Viernes Santo
Narra la Última Cena de Jesús con sus apóstoles, el día en que instituyó la Eucaristía.

De forma sencilla y trágica a la vez describe con nitidez, el camino de Jesús con la cruz a cuestas hacia el Monte Calvario.

Cuenta el dolor y la amargura de las “Tres Marías”, al pie de la cruz.
Se trata de un romance de los de tipo “Artístico” de mediados del siglo XVI o comienzos del XVII.

Tiene treinta y cuatro versos, que riman en asonante los pares, quedando libres los impares.

Este romance, es de los compuestos por los llamados poetas cultos, los cuales, aplicaban el metro octosílabo.

Una noche en la Pasión
antes de la madrugada
el Hijo de Dios Eterno
Un convite celebraba.
El convite era del cielo
que el Padre Eterno ordenaba.
Mandó recoger urgente
y a sus discípulos llama
y ya que los vio tos juntos
De esta manera les habla:
¿Quién de vosotros amigos,
morirá por mi mañana?.
Unos a otros se miran
ninguno respuesta daba
sino que San Juan Bautista
que predicó en la montaña.
A mi buen Jesús lo llevan
por una calle muy larga
con dos cordeles al cuello
donde los judíos tiraban
cada vez que tiran de El
mi buen Jesús se desmaya.
No desmayes buen Jesús
que ésta será la jornada
que allá en el Monte Calvario
las tres marías te aguardan
una es la Magdalena
y otra la Santa María.
Una le limpia los pies
otra le limpia la cara
la otra recoge sangre
la que más dolor mostraba.

Segundo pregón de Viernes Santo

Nada más comenzar, el anónimo autor, nos hace una presentación del “Reo”, del “Redentor”, de la “Eterna Sabiduría”, para seguir con una narración que describe la necesaria muerte del Hijo de Dios y de María.

Continúa con la amargura de Jesús en el “Huerto de los Olivos” y termina con unas palabras de ánimo al “Dulce Dueño” y “Fino Amante”.

Cuarenta versos contiene este segundo pregón.
Se trata de diez redondillas unidas y su origen data del siglo XVI.
Rima el primero con el cuarto y el segundo con el tercero.

El prendor del Padre Eterno
y eterna Sabiduría
Jesús, Hijo de María,
Rey del cielo, tierra e infierno.

Ya sabes Rey Soberano,
que es la Excelsa Trinidad,
para darle libertad
a todo el genero humano.

Decretó que descendiera
y carne humana tomara,
con los hombres conversará,
y que por ellos muriera.

Por ti fue el hombre creado,
y Tu fuiste el fiador,
pues considera Señor,
a lo que estás obligado.

Ya que el plazo se ha cumplido
y ahí está la redención,
da principio a tu Pasión,
para pagar lo debido.

Mira que las justas almas,
que dentro del Limbo habitan,
con suspiros solicitan,
del cielo tener la palma.

Abre las puertas del cielo,
con las llaves de esa cruz,
gocen de la eterna luz,
los que estén con desconsuelo.

Ese Cáliz de amargura,
Expreso le ha de gustar,
con él ha de remediar
a las humanas criaturas.

No temas el padecer,
no rehuses el morir,
que si el hombre ha de vivir,
padeciendo Tú ha de ser.

Entra en batalla animoso,
Dulce Dueño y Fino Amante,
Resucitarás triunfante,
Entrando en él tan glorioso.

Tercer pregón de Viernes Santo

Treinta y dos son los versos que utiliza el anónimo autor para poner en boca de Poncio Pilatos los cargos y la sentencia que llevan a la muerte a Jesús el Nazareno.
Explica cómo ha de cumplirse esta primera sentencia del Cesar Marcos Cornelio.
Parece tratarse de una silva, que a causa de su transmisión oral se haya ido deteriorando.

Yo, Poncio Pilatos, que presido,
la Inferior Galilea y su Partido,
por el Sacro, Real, Romano Imperio:
juzgo, sentencio y condeno
a muerte afrentosa de cruz
a Jesús el Nazareno.
Porque quiere hacerse rey,
El hijo del carpintero.
Porque niega los tributos
de vuestro César Tiberio.
También pretende le aclamen,
Hijo de Dios verdadero.
Predica falsa doctrina
y dice por cosa cierta,
que ha de derribar el templo,
y que sólo entres días
ha de edificarlo nuevo.
Así entró en Jerusalén
con la aclamación del pueblo.
Por tanto Marcos Cornelio,
su primera sentencia manda,
que lo lleven por la calle,
atado ligado y preso,
con su propia cruz al hombro,
hasta llegar al Calvario,
y en medio de dos ladrones,
que con El van sentenciados,
donde su cruz enclavados,
afrentosamente muera,
pagando así por su vida,
el delito y el pecado.
Pues quien tal hizo que tal pague.

Cuarto pregón de Viernes Santo

Es el más corto de todos los pregones y además el último que se interpreta en la madrugada del Viernes Santo; el que precede la salida de Jesús del templo, seguido de su Madre María.

Sólo tiene veintiún versos. En ellos el autor se compadece de Jesús “Sabiduría” y “Hermosísimo Hijo de María”, por haber sido sentenciado, arrastrado y escupido. Termina haciéndose eco de la voluntariedad en la muerte de Jesús.
Se trata de una silva, versos endecasílabos y heptasílabos que riman a gusto del poeta; el mismo incluye un verso suelto.

Esta es la sentencia irrevocable,
el arcano de Dios indisputable.
Cumplida la más cándida sentencia.
Mandó el justo juez al Padre Eterno,
no estorbando el presunto amor paterno.
Que su Hijo Jesús, Sabiduría,
Hermosísimo Hijo de María,
a muerte de cruz sea sentenciado,
azotado y de espinas coronado,
y del ingrato pueblo encarnecido,
arrastrado y escupido.
viendo a su Madre Dolorosa,
afligida y llorosa.
y que esté vivo y pendiente,
desnudo y avergonzado el inocente.
Mandan que sea puesto en un madero,
el Mansísimo Cordero.
Y que lleve la cruz hasta el Calvario,
caminando a la muerte voluntario.
Manda que expire Cristo, eterna luz,
y que su vida de la Santa Cruz .

Pregón de la Soledad

Nos conmueve el corazón María en este pregón, al mencionar su desventura, su desamparo, su soledad, tras la muerte de Jesús. Le recuerda que debe visitarla en el Cielo y que le abra sus puertas después de su resurrección.

Los veinticuatro versos que contiene este pregón tienen idéntica estructura que el primero de la madrugada. Se trata pues de un romance, en el cual riman en asonante los pares. Su origen se fecha entre el siglo XVI y XVII.

Hay todavía otro pregón que no se ha podido recuperar y que se cantaba la tarde de Jueves Santo, después de la celebración de la Eucaristía justo antes de la salida del Santísimo Cristo de la Humildad, “Amarrado”. Todos los esfuerzos hechos para su recuperación han servido de poco debido al corte generacional producido en la familia que lo interpretaba.

Hijo mío muy amado,
ya quedo desamparada,
quedo huérfana y sin Hijo,
que haré yo sin tu compaña,
a la ciudad me retiro,
para llorar mis desgracias,
que en el mundo no habrá otra
Madre más desventurada,
ni mucho más afligida,
llena de angustias amargas,
porque ha perdido de vista
el sol y la luna clara.
Son tu rostro y tus mejillas,
que a los ángeles encanta.
Hijo para consolarme,
a hacerme visitas vayas.
Abre las puertas del Cielo,
que hacen días están cerradas.
Y que allí los Santos Padres,
te esperan con eficacia,
hasta que Tu del sepulcro
ya resucitado salgas,
que con tu Resurrección,
resucitarán las almas.

Pregón de “El Paso”
Mención especial merece el pregón de “El Paso”. Son diecisiete versos que se repiten.

Este pregón se interpreta, mientras las imágenes de Jesús Nazareno y su Madre, María Santísima de los Dolores, se encuentran, se acercan y se abrazan a las puertas del templo.

Todo el pueblo, unido a los cientos de curiosos que cada año nos acompañan, contemplan emocionados esta representación del “Eterno Abrazo” de Jesús y María en la Pasión.

Comienza el pregón con la Virgen arrodillada delante de Jesús, su Hijo. Más tarde María le habla tiernamente pidiéndole que le abrace. Jesús abre los brazos mientras que su Madre, sin tiempo que perder, se acerca para abrazarle. Durante el abrazo, el desconocido autor nos recuerda la sangre de Jesús derramada para redimir nuestras culpas.

Mientras se despiden, Jesús bendice a su Madre María y a todos los jabalquinteños hermanos suyos. Es preciso considerar que este pregón tiene melodía diferente al resto.


Ya está la Virgen María,
en el suelo arrodillada,
que le eche la bendición
el Redentor de las almas.
Mira si tu mal es fuerte,
mira que pena es la mía,
que te van a dar la muerte,
Cordero del alma mía.
Mi Dios y mi Redentor,
en quien espero y confío,
por tu Pasión Jesús mío,
abrázame con tu amor.
Abre querido esos brazos,
Hijo de mi corazón,
para que sirvan de lazo,
en esta amarga Pasión.
Qué bellamente se abrazan,
el Buen Jesús y su Madre,
parece que entre los dos,
están repartiendo el Cáliz.
Tiernamente se despiden,
el Buen Jesús y María,
Hijo de mi corazón,
que angustia y que fatiga,
que por redimir al mundo,
perdió en cuanto hombre la vida.
Ya entra Jesús en su casa,
echando la bendición,
a todo aquel que lo asista,
en esta amarga Pasión.
Ya entra Jesús en su casa,
que no quiere más vivir,
sólo quiere por el hombre,
reinar antes de morir.